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Peligros de pedir demasiado

Está claro que todo el mundo quiere ganar lo máximo en la venta de su casa, así que la tentación de pedir demasiado es habitual. La verdad es que esto es lo que a menudo supone que las casas más caras acaben vendiéndose por debajo de su valor de mercado y sobre todo en un plazo que muchas veces supera el año.

Algunas de las consecuencias de no poner el precio correcto desde el principio:

  • Una casa cara ayudará los competidores a vender la suya. Su casa servirá para que otros en su barrio demuestren que la suya es una buena oportunidad. Su objetivo debe ser entrar en el mercado a un precio que atraiga a los compradores no que les lleve a otras casas.
  • Los posibles compradores solo visitan aquellas propiedades que están dentro de sus posibilidades. Aunque el vendedor estuviera dispuesto a aceptar ofertas más bajas, no va a recibirlas porque los posibles compradores no llegarán siquiera a ver la propiedad.
  • La propiedad tardara en venderse. La gente evita las casas que llevan tiempo a la venta, porque suponen que habrá algo malo con ella, o que el vendedor no está dispuesto a negociar. Las mejores ofertas se reciben generalmente en los primeros 30 días.